sábado, 1 de agosto de 2020

Carl Schmitt padre del "Reich" europeo


                                              
Reseña del libro, "Territorio, Orden Concreto, Gran Espacio, Nomos: estudios escogidos", Carl Schmitt. Introducido, editado y anotado por el catedrático de Dº Constitucional, Carlos Ruiz Miguel. Ediciones Olejnik. 2020.


Desde que se decretaron los primeros confinamientos en Europa resultaba evidente que la pandemia del Covid 19 serviría, entre otras cosas, para aplicar una "operación acordeón" a la economía mundial  (reducción y simultánea ampliación de capital)

Un proceso dirigido inicialmente por el sector cuaternario, el sector de las actividades destructivas (Gaston Bouthuol) para sanear o ajustar actividades obsoletas y pinchar burbujas; y finalizado mediante una reconstrucción del sistema por obra de ampliaciones de capital que traerían nuevos accionistas y nuevos modelos productivos.

Lo que realmente no se podía prever era que los efectos políticos de la "operación acordeón" provocada por el famoso virus nos traería a Europa un "Reich", el "Gran Espacio" sobre el que teorizó el genial y polémico Carl Schmitt.

La lectura de la compilación de Dº Carlos Ruiz Miguel, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela, titulada "Territorio, Orden concreto, Gran Espacio, Nomos: estudios escogidos", ediciones Olejnik, 2020, que agrupa una escogida selección de textos de Carl Schmitt, precedida de un útil Estudio Preliminar del profesor; nos confirma que el acuerdo alcanzado por los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea el 21 de julio del presente supone el Tratado Fundacional "de facto" del Gran Espacio europeo, una "superlegalidad" a la que se refiere Schmitt en "La revolución legal mundial" (1978)

El término "superlegalidad", creación del administrativista galo Maurice Hauriou, viene a ser la "validez aumentada de ciertas normas frente a otras consideradas sencillas o normales" (pag 175) con la finalidad de garantizar el cumplimiento de determinados objetivos.

Pues bien, el conocido como "Acuerdo de Reconstrucción" de 21 de julio supone una norma "superlegal" que se sitúa por encima de las Constituciones y de la legalidad estatal en todo lo que signifique política presupuestaria (ingresos y gastos públicos).   

Teniendo en cuenta que la legalidad (obediencia) que se deriva de los Presupuestos del Estado es el instrumento político del que se sirven los Gobiernos para imponer sus ideologías, la "superlegalidad" del "Acuerdo de Reconstrucción" liquida la autonomía presupuestaria de los países que se opongan a ella, y por ende la soberanía económica de los Estados-nación y sus agendas políticas, que son suplidas por los órganos decisores del Gran Espacio.


¿Cómo será la Unión Europea que acaba de nacer?

Sigamos leyendo la compilación de textos Schmitt del profesor Carlos Ruiz Miguel para entenderla. 

En "El concepto de Imperio en el Derecho Internacional" (1939) Schmitt diferencia entre "Imperium" y "Reich", caracterizando al primero como "una figura universalista, abarcadora del mundo y de la humanidad, supranacional", mientras el Reich "está esencialmente determinado por lo nacional y por un orden jurídico no universalista, basado en el respeto a todos los pueblos" (pag 44).
Es importante, por tanto, diferenciar de inicio el "Gran Espacio" basado en las naciones de la Unión Europea, aunque se fragua en torno al eje franco-alemán; del concepto de imperialismo, "pura denominación de métodos económico-capitalistas de colonización y expansión, usados frecuentemente como mera consigna" (pag 44)

En segundo lugar, es obvio que aun siendo respetuoso con otras naciones, la dirección del "Reich" le corresponde a la nación alemana, al pueblo alemán, "garante y guardián que demuestra estar a la altura de esta empresa".

Por tanto, el concepto de Imperio para Schmitt debe ser un Reich que "toma por punto de partida en el orden del espacio un ámbito nacional muy extenso sustentado por un pueblo (...) y deja subsistir íntegramente los elementos ordenadores contenidos en el concepto de Estado; (...) sin aniquilar a los pueblos y a los Estados y sin poner proa hacia un derecho mundial de cuño universalista e imperialista como el Derecho Internacional imperialista de las democracias occidentales" (pag 51)

En el anterior párrafo quedan resumidas las características del "Gran Espacio Europeo".

a) Un ámbito extenso dirigido y sustentado por la nación alemana. 

b) Los Estados en la Unión seguirán existiendo como instancia responsable del orden y ejecutores de las decisiones del Gobierno europeo.

c) Una entidad política no globalista.

Parece obvio que cuando Schmitt escribió "El concepto de Imperio en el Derecho Internacional" (1939) pensaba en el triunfo de Alemania en la II Guerra Mundial.

No obstante, perdida la contienda, en la "Unidad del mundo" (1951) no abandona su esfuerzo por diferenciar su idea "europea" de Imperio, de la propia del universalismo de los países anglosajones (asimilador de pueblos) y del universalismo del Oriente bolchevique de signo revolucionario mundial, e insiste en que "el ius publicum europaeum" implicaba una unidad del mundo. Era una unidad Europeo-céntrica, no era el poder político centralista de un único dueño de este mundo, sino una formación pluralista y un equilibrio de varias fuerzas".

Aunque en 1951 quedaba muy lejos la Unión Europea, en aquél año Schmitt ya descubría los perfiles del "Gran Espacio" europeo posible, un Imperio austro-húngaro redivivo.


Carl Schmitt dudaba de Europa

Si bien es cierto que el "sabio de Plettenberg" teorizaba sobre un "Gran Espacio" dirigido y custodiado por Alemania, respetuoso con los Estados que quedasen bajo su égida, no era optimista sobre su consecución.

En "La revolución legal mundial" (1978) advertía: "El progreso hacia la revolución mundial no va acompañado por una voluntad política paralela hacia la unidad política de Europa o, incluso, hacia una revolución europea. Las fuerzas y poderes de la política mundial que luchan por la unidad política del mundo son más fuertes que el interés europeo por la unidad política de Europa. La legalidad de una revolución europea tendría que suponer la existencia de un patriotismo europeo para estar capacitado para formar una asamblea constituyente en el sentido de la tradición constitucional europea" (pags 184 y 185)

El anticipador del Gran Espacio se equivocó sobre las condiciones de su éxito, pues el "Gran Espacio" europeo no se constituye sobre la base de un nuevo patriotismo, ni siquiera sobre una voluntad política unitaria.

El desafío, el "challenge" en términos de Arnold Toynbee, que ha tenido que enfrentar la Unión y que le puede permitir alcanzar un nuevo estado civilizatorio (el Gran Espacio) no ha sido político sino económico: la gigantesca y creciente deuda pública de los Estados del sur de Europa que amenazan la supervivencia de la piedra angular de la Unión Europea, que no es otra que su moneda, el euro.   

Era obvio que Schmitt no podía acertar en el procedimiento, pues era imposible pensar que políticos tan estúpidos como los habidos durante los últimos decenios en España, Italia, Grecia, Portugal o Francia sirviesen en bandeja de plata un "Reich" europeo a Alemania por el sencillo método de que ésta sabe administrar sus cuentas y los otros no.  

El control alemán y de sus aliados, de la totalidad de las políticas económicas de los Estados despilfarradores de la Unión para controlar sus ridículas y depresivas deudas, ha creado un "Gran Espacio" político en Europa basado en la idea de "la equiparación entre progreso técnico y progreso en general" (pag 155)

En suma, el padre espiritual y político del "Gran Espacio" europeo que puede convertir al s. XXI en el siglo de Europa, es un "Caballero Oscuro" que pocos se atreverán a reconocer, el coloso e indomable Carl Schmitt.

Sus textos agrupados en el libro introducido, editado y anotado por el profesor Carlos Ruiz Miguel que acabamos de reseñar es un testimonio  incontestable del triunfo póstumo de un maldito.  



twitter: @elunicparaiso

4 comentarios:

  1. Buenos dias

    Respondo a su mensaje por el placer de comentar con Ud,. al que aprecio por sus escritos casi clarividentes, los enfoques de una nueva realidad o actualidad que no se permite apreciar en la prensa ordinaria

    De su ultimo post, me ha conmovido la mencion al Imperio Austrohungaro, y me remito a Gustavo Bueno, o seguidores, al calificarlo, tras el español y el romano como el mejor imperio generador ( catolico ) frente a los llamados imperios depredadores como el holandes o britanico ( luteranos )

    Decia Leonardo Sciacia, escritor siciliano, que Italia siempre habia estado gobernada por poderes exteriores: España que habia dilapidado mucho dinero, Francia que habia arrambanbaldo con demasiadas cosas, pero que los unicos que supieron administrar fueron los austriacos

    Habra que ver en que depara el Futuro. Los filosofos dicen que el fin de la Historia no esta escrito, y hay mas fuerzas que convergen o modifican la Sociedad.

    Tenemos a nuestros barbaros que siguen doctrinas que no creen en la Libertad, y a los ajenos que nos vienen pensando que al profeta ya hablo, y por tanto nada hay mas que decir salvo la sumision

    Tenemos nuestros defectos propios, tanto como paises celosos y descoordinados entre si ( fiscalmente hay al menos 20 paraisos, y algunos del tamaño de territorios enteros ), como subversion de valores tanto los tradicionales sociales, como los politicos.

    Tenemos supremacistas indomitos
    Tenemos al menos 15 lenguas oficiales estatales ( oportunidad para el español como lengua franca a medio plazo, unos 30/ 50 años )
    Tenemos rivales gigantes y de cuidado como cierto nuevo imperio oriental que dejan a los britanicos a la altura de hermanitas de la caridad

    Pero no tenemos aun, o al menos no lo veo yo, el aro por le que han de pasar tanto leones como gatitos

    Pero ante la evidencia del fracaso actual, que vengan los 100.000 hijos de San Luis, o los hombres de negro, ya casi da igual, si bien no deja de ser inquietante, como Ud. sugiere, que mano tramoyista en la sombra movera los hilos de la funcion de guiñoles

    Como comentario, permitame colegir de forma ironica mi opinion sobre los holandeses y me parece que han olido el tufo de azufre de sacristia vaticana al nuevo sistema.

    Y no olvidemos que para A Escohotado el marxismo es un hijo cultural ( para mi una herejia ) del cristianismo

    Y una pregunta: ¿ se habran enterado D Pedro y D. Pablo, y sus 700 asesores, de donde estamos y que deberes nos tocan ? ¿ al estilo griego?

    Un saludo, agradeciendo su paciencia e interes



    Jose

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas, estimado José.

      Le reitero mi gratitud por sus comentarios. Son magníficos.

      A su pregunta contesto que Pedro sí se ha enterado y el otro no se quiere enterar.

      En cuanto a sus asesores, creo que ni existen.

      Fuerte abrazo y hasta pronto.

      Eliminar
  2. Buenos dias de nuevo

    Le recomiendo el texto de " El Gran Espacio Europeo " de Roberto Esposito, el cual se encuentra en la Red, y en el que se comentan varios parrafos de Carl Schmitt de su obra El Nomos de la Tierra

    Cordiales saludos


    Jose

    ResponderEliminar
  3. Gracias por la recomendación. No conocía el libro.

    No obstante, quizá ni Dº Roberto intuía que la Unión Europea tendría como padre espiritual a un maldito como Schmitt.

    Feliz noche.

    ResponderEliminar