domingo, 25 de enero de 2015

El Poder y la Nada


Hay conceptos políticos que a fuerza de repetirlos ya nadie sabe lo que realmente significan.

Uno de ellos es la palabra democracia, término convertido en mito debido a su improbable cumplimiento y por tanto libre de una determinación semántica precisa.

Sin embargo, existen otros, pocos, que por mucho que se utilicen no existen dudas sobre su significado ni sobre su vigencia, por muy abstractos que sean. Nihilismo, por ejemplo. 

Curiosamente, de la fantasmagórica democracia a la que todo el mundo se refiere no existen apenas ejemplos (¿Suiza, EE.UU. quizás?), mientras que de la idea más oscura, la Nada, se suceden las pruebas.  

La Nada es el vacío, lo que queda después de la destrucción, pero precisamente por ello, el punto de partida de algo nuevo, la tabla rasa.

La Nada es la premisa necesaria para sucesivos comienzos originales, el punto cero de la Creación.

Así, la Nada es la matriz de la arquitectura moderna, pero también de la corrupción urbanística en el Estado caníbal.

En términos constructivos, la Nada es un solar que permite una intervención arquitectónica sobre la que categorías estéticas como bueno o feo carecerán de sentido al tratarse de un acto inédito.
Ante la contemplación del Museo Guggenheim de Bilbao, la opinión que lo juzgue como bello tendrá el mismo valor que la que lo califique de aberración en tanto lo nuevo carece de tradición que sirva de instancia sentenciadora.

Pero la Nada también es el solar baldío que da pie a que los agentes del Estado Caníbal llamados políticos otorguen licencias para construir edificios gigantescos, ciudades enteras, cuyo objeto principal no son los inmuebles, sino la Creación de ingentes masas monetarias antes de hacer Nada.
De la Nada que supone un solar a la Nada que supone ese mismo solar un año después puede haber una diferencia de valor de varios millones de euros por obra de una autorización administrativa.  

Y es que de la Nada los políticos Crean dinero, o lo destruyen (véanse los impuestos).

La Creación de dinero de la Nada sería la característica distintiva de la Economía Política.  

Ahora bien, qué es el dinero. Por supuesto, Nada.

Para acreditarlo podría poner alguno de los vídeos que circulan por you tube del profesor Huerta de Soto rompiendo billetes de diez euros ante sus estupefactos alumnos.

Pero no es necesario, pues cualquier banco central de las economías desarrolladas nos lo demuestra con sus afamadas QE, una medida de política monetaria que consiste en Crear moneda fiduciaria (basada en la fe de la comunidad de que tiene valor, aunque no esté respaldada en oro o en otra cosa que no sea la promesa de pago por parte de la entidad que lo emite) para aumentar la oferta de dinero mediante la compra de bonos de los Gobiernos y el incremento de reservas del sistema bancario.
Sesenta mil millones de euros al mes hasta, al menos, septiembre de 2016, anuncia el Banco Central Europeo que va a inyectar en el sistema financiero.
Naturalmente, tal cantidad ni se creará físicamente ni se pondrá en manos de los consumidores.
Todo lo más, se realizarán apuntes contables en los balances de las instituciones emisoras y receptoras (BCE, bancos y Estados) que tendrán como consecuencia el aumento de valor de los títulos de renta fija (bonos) y de renta variable (acciones).
¿Y qué son los títulos de renta fija y de renta variable?
Por supuesto, Nada. Ni siquiera papel. Una anotación digital.  
No debería sorprendernos que de la Nada surja Nada. ¿Qué otra cosa podría aparecer?  
El milagro reside en que el Poder Crea de la Nada una irrealidad que se tiene y se siente como real, aunque camine paralela a la realidad física.
El valor del dinero, de los productos financieros (desde los depósitos bancarios a los más sofisticados instrumentos de inversión), pero también el valor o no valor de algo tan tangible como cualquier inmueble, es fruto de una decisión del Poder, un puro acto de una voluntad humana.  
Por eso podemos decir que el Poder ha sustituido al Creador.
Por eso se puede proclamar impunemente que Dios ha muerto, pues a rey muerto, rey puesto.  
La Creación del Poder no tiene nada que ver con la hiperrealidad de la que habla Baudrillard o Eco, pues ésta es fruto de la subjetividad de cada conciencia, y por tanto personalísima, mientras que la irrealidad que Crea el Poder es objetiva, ¿o acaso es posible dejar de utilizar el papel moneda?
El destino de la Creación del Poder es una elucubración para la que existen augurios ciertos (la primera QE fue puesta en marcha por Japón en el año 2000 y quince años después sus efectos no han sido los previstos, pues la economía nipona sigue en deflación).
Por eso, la clasificación política relevante ya no es izquierda-derecha, sino nihilismo-realismo, encuadrándose entre los nihilistas la socialdemocracia toda.  
Y es que el nihilismo no es una distopía, es la Constitución del Estado Caníbal.
¿Y la democracia?
Otra realidad virtual Creada de la Nada por el Poder. 

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viernes, 12 de diciembre de 2014

Sueñan los contribuyentes con deportistas evasores

   
 Parece ser que el Partido Harpobrero Español http://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2014/11/de-harpo-mas-y-harpobrerismo-llegara.html a través de uno de sus diputados pide desde twitter el boicot a Repsol, Estrella Galicia y Red Bull por patrocinar a un evasor de impuestos, el sublime motociclista Marc Márquez.

     Dº Marc ha solicitado la residencia andorrana y hasta aquí podíamos llegar, ha debido pensar el Harpo Mas de guardia de la política española.  

     Algunos ven un clamor popular contra Márquez. Es posible, pues los comisarios del Estado forman ya un pueblo.

     Sin embargo, viendo el número de seguidores del deportista en twitter y los del diputado, no parece que la supuesta condición de evasor del señor Marc haya mermado la popularidad de éste o haya aumentado la del congresista por denunciarle.   

     Detalle desapercibido que revela una categoría: los deportistas españoles son adorados por los contribuyentes españoles aunque aquéllos no paguen ni un duro a la Hacienda Caníbal patria. Se llamen Márquez, Nadal o Alonso.

      ¿Por qué?  

     Porque intuitivamente, de forma natural, la ciudadanía diferencia aún con nitidez entre España y el Estado, entre la Nación y el fisco.

     La Nación es un sustrato sentimental, lo que somos porque lo fuimos, una pertenencia común (los triunfos del deportista el ciudadano los siente como propios), la creencia orteguiana.

     El Estado y su Hacienda es un ogro en absoluto filantrópico, un ente artificial que se percibe como invasor y del que se podría prescindir sin que pasara otra cosa que un gigantesco terremoto de alegría.

     La Nación crea españoles. El Estado crea contribuyentes.

    Y por mucho que les pese a los diputados harpobreros de derecha y de izquierda, la condición de contribuyente no constituye la nacionalidad, o lo que es igual, los deportistas españoles son españoles antes que contribuyentes o evasores fiscales.  

   El hecho de que desde la política se denuncie a un deportista campeón mundial que huye del infierno fiscal estatal es un intento más de los agentes del Estado Caníbal (políticos y toda su corte de mantenidos) de legitimar el expolio de éste destruyendo la reputación de los españoles.

     Intento destinado al fracaso, por supuesto. Sólo hay que ver que el piloto ha declarado que se va de España para pagar menos impuestos, pero también para librarse del acoso de los fans.
Huye del Estado Caníbal y de España, dejando a las claras que no son lo mismo.

    ¿Cabe mayor evidencia de la separación entre Estado y Nación que el hecho indudable de que el Estado hostigue a un ciudadano al que sus compatriotas idolatran?

     Y es que la Nación no es un concepto discutido y discutible porque no es un concepto. Es muchas cosas, tradiciones, historia compartida, costumbres, pero también un supuesto evasor fiscal que gana títulos mundiales que los españoles sienten como suyos.   

     En momentos en que la Nación es atacada por tierra, mar y aire, que un muchacho catalán acosado por los servidores públicos y privados del Estado huya del Caníbal, mientras los españoles le siguen venerando es el signo inequívoco de que España pervivirá a los Harpo Mas que se han apropiado de la política y creen poder hacer lo mismo con la Nación.

   

     Nota independiente.
Un Harpo Mas catalán, apellidado Homs, manifestó hace pocos días a resultas del "caso Márquez" que Cataluña "tiene la fiscalidad más alta de todo el Estado español" y que, por ese motivo, no es una comunidad "especialmente atractiva". 
No obstante, aconsejó a Dº Marc que pagase los impuestos en su "propio país, que es Cataluña".
 En principio cabría esperar que el motociclista le hiciera caso. 
Pero no. Al señor Márquez no le ha convencido el comisario. Parece ser que sabe diferenciar entre la Nación y el Estado, aunque  catalanes fuesen ambos. 

 


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sábado, 6 de diciembre de 2014

Mariano Rajoy, "el Apaciguador"


            El día 12 de Noviembre el presidente de Gobierno compareció en rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa para dar su opinión sobre la "performance" independentista de Mas, Harpo Mas, el 9-N en Cataluña.
           
            Cuando se le preguntó si el Gobierno no había hecho dejación de funciones al no impedir la celebración del acto, el presidente dijo que no, que actuó de manera "proporcionada", añadiendo que "hice lo que tenía que hacer", es decir, recurrir al Tribunal Constitucional, que declaró ilegal la consulta.

            Al escucharle tuve la certeza de que Rajoy pasará a la historia como el Chamberlain español del s. XXI. El Apaciguador.  

            Si al recuerdo de Neville Chamberlain siempre le acompaña la frase "la paz para nuestros tiempos", pronunciada en 1938 a su llegada a Londres después de hablar con Hitler en la Conferencia de Múnich, Rajoy pasará a la historia por su lacónico comentario "hice lo que tenía que hacer" para justificar su inacción el día en que tuvo lugar el auto de fe separatista.

            Si la respuesta de Churchill al Primer Ministro británico, miembro del Partido Conservador igual que Chamberlain, fue "tuvo usted para elegir entre la humillación y la guerra, eligió la humillación y nos llevará a la guerra", a Rajoy nadie del Partido Popular le ha contestado con algo parecido a esto: "tuvo usted para elegir entre ejercer de presidente del Gobierno o recurrir al Tribunal Constitucional, eligió el Tribunal Constitucional y desde ahora mismo le invito a que deje de ser presidente".   

            Debo aclarar que el ejercicio del Poder Ejecutivo no es incompatible con la solicitud de intervención del Tribunal Constitucional, pero aquél no se agota recurriendo a éste, que precisamente es lo que ha ocurrido en el caso que nos ocupa.

            Rajoy ha demostrado no conocer, o no querer conocer, que existen dos medios de hacer cumplir las leyes: el modo "administrativo" y el modo "judicial", utilizando la terminología del sabio Tocqueville.
            El modo administrativo se dirige siempre a la causa, el otro al efecto. El uno es directo, el otro es indirecto.

            Un caso práctico.
          Imaginemos que un pueblo de cualquier país decide y anuncia que un día concreto va a realizar un acto que el Gobierno de ese país considera ilegal.
            El Gobierno decide impugnar la decisión del pueblo en los tribunales, que la declaran ilegal en el ejercicio de sus competencias, pero el alcalde del pueblo insiste que se va a celebrar.  
         En ese supuesto la función del Gobierno, el motivo de su existencia, es impedir que la ilegalidad se produzca en la fecha que se ha anunciado que se va a realizar, ordenando los medios de que dispone el Poder Ejecutivo a tal efecto.
            Y además, sólo además, llevar al alcalde a los tribunales por el acto ilegal que pretendía consumar o que consumó.   

            Si el Gobierno del país de nuestro caso práctico no impide el acto ilegal anunciado con día y hora infringe su principal obligación, esto es, que se cumpla la ley.
            Por tanto debemos volver al principio, a las dos formas de hacer cumplir las leyes.
            Según el modo administrativo, el Gobierno tendría que ser destituido de forma inmediata a iniciativa de los ciudadanos del país o de otros órganos institucionales.
            De conformidad con el modo judicial, todos sus miembros serían puestos a disposición de los tribunales civiles y, si es el caso, criminales.

            No obstante, cualquier parecido del caso práctico con la realidad de la situación política española es pura coincidencia, que diría el "ciencia-ficcionista", que es así como se llama ahora a quien aplica el sentido común y el pensamiento clásico a las circunstancias de la vida social.  

          Por eso "el Apaciguador" no debe temer por sus sinecuras..., o sí.


          Anécdota de la efemérides constitucionalista.
         Parece ser que Dº Mariano Rajoy le ha dicho que nones al señor Pedro Sánchez, Secretario General del Partido Harpobrerista Español, en lo que respecta a su demanda de modificar la Constitución.
          Le alabo el gusto a "el Apaciguador". Dado que no la va a cumplir ni hacer cumplir, qué más le da una Carta que otra. "Con la que hay me apaño" -habrá pensado-.


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sábado, 22 de noviembre de 2014

Entre Harpo Mas y el "harpobrerismo". ¿Llegará a tiempo Groucho? (I)


Los políticos españoles deben su inspiración a una leyenda del humor, Harpo, el mudo de las películas de los hermanos Marx que se reía a mandíbula batiente de todo el que se le ponía por delante. Eso sí, en silencio, sin hacer el más mínimo ruido.

De la misma forma que los que no quieren ser españoles proclaman que hay muchas formas de ser español, en España también hay varias maneras de ser Harpo.  

En Cataluña todos los Harpos tienen como primer apellido Mas, Harpo Mas, y se concentran en el Parlamento regional con una distribución muy repartida.
Ayer, los Harpo Mas de CiU, pero también los del PSC, se opusieron a que los antiguos consejeros de Pujol comparezcan en la Comisión de Investigación encargada de ocultar el latrocinio del Molt Honorable, ¡pero sí citaron a la representante del Partido Popular, la señora Alicia Sánchez Camacho, que jamás fue ni ayudante del chófer de Pujol!

¿Era necesaria tanta crueldad?.

Cuando acuda la interfecta a deponer, los Harpos Mas serán más Harpos que nunca: no hablarán, no preguntarán. Se limitarán a reírse en la cara de la "pepera".

El PSOE es un partido muy aficionado al tal Harpo, también a Marx, Karl Marx, pero últimamente triunfa la corriente Harpo pura y dura.  De hecho, para ser Secretario General del PSOE en el s. XXI es necesario que te doctore "cum laude" en "harpobrerismo" alguna Escuela financiada por el celebérrimo partido, es decir, por todos ustedes, ja, ja, ja, ja. Cuatro jas.

En qué consiste el harpobrerismo, me dirán.

Es el pos-socialismo, pero no en el sentido de una doctrina o una praxis mejorada respecto a la teoría o práctica original, no.

El harpobrerismo es pos-socialista en tanto en cuanto lo que sigue al juramento de fidelidad al socialismo es la francachela al por mayor a costa de la mayoría silenciosa que, pase lo que pase, continuará creyendo en el socialismo.

No hay duda que para alcanzar tal manejo del arte del trile hay que estudiar mucho. 

Los resultados de tanto esfuerzo intelectual a la vista están.  
También ayer tuvimos un magnífico ejemplo de lo que escribo. El actual Harpobrero Jefe, el señor Sánchez, manifestó que no se opone al blindaje del catalán, es decir, que los castellanohablantes en Cataluña van a ser objeto de mofa con todas las de la ley, legalmente vamos, por los catalonaparlantes. Ja, ja, ja, ja. Otros cuatro jas.

El Partido Popular, lástima, carece de Harpos.
Su dirigencia, su Presidente, es tan débil que ni siquiera tiene fuerzas para reír. Quizás ya ni la mínima necesaria para salir en la foto de familia acompañando a los numerosísimos primos y hermanos Harpo de la política patria. Ellos son Gummo, aquel hermano Marx que jamás apareció en la pantalla.  

Nos quedaría aún el último modelo de baja costura marxiano-marxista: el Harpo Chico. "Podemos" obviarle.  

Pero, ¿y Groucho?, ¿quién es el Groucho de la clase política española, dominada por los Harpos de toda laya?
Después del fracaso de la alianza entre UPyD y Ciudadanos el auditorio pierde la esperanza de que aparezca un talento inteligente y se apodere de la escena antes de que las distintas familias Harpo, que Dios las crea y ellas se juntan, destruyan la Casa Común.

Deben tener paciencia.

Al menos hasta leer la próxima entrada del blog.


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domingo, 2 de noviembre de 2014

Síndrome de Estocolmo y tabla rasa.

            
           Hoy el diario “El Mundo” publica una entrevista con el Presidente de Extremadura, señor Monago, en el que literalmente declara: “siempre cabe la capacidad de entenderse dentro de un proyecto de desarrollo de Extremadura con Podemos o con quien sea”.

            Con independencia de que el señor Monago no sabe lo que dice (¿pactaría con Hitler?, ¿lo haría con Stalin?, -con un hijo putativo de éste último parece que sí-), sus comentarios coinciden con una encuesta publicada hoy mismo por el periódico “El País” según la cual Podemos es el primer partido político en intención de voto. O lo que es igual, a los prochavistas les votaría la todavía nutrida clase media del país.

            El comportamiento del aún Presidente extremeño, elegido por un sistema político cuyo eventual aliado Podemos pretende destruir, sería comparable al de los diputados de la Asamblea francesa que ante la huida y posterior captura de Luis XVI en las proximidades de Varennes, votaron que el rey no había huido, sino que ¡había sido secuestrado!, aprobando por amplísima mayoría el Decreto de 15 de julio de 1791 que declaró a Luis XVI inviolable; para luego, ¡los mismos diputados!, votar año y medio después la condena a muerte del rey inviolable.

            En cuanto a los ciudadanos que están dispuestos a apoyar a Podemos quizás deban escarmentar en cabeza ajena reflexionando un momento sobre dos hechos históricos ocurridos a sus teóricos enemigos de clase.
            Los traigo a colación (evitando la manida Alemania nazi, Cuba castrista o Rusia soviética) porque demuestran que el voto puede ser el mejor instrumento para imponer la servidumbre voluntaria, incluso a los que no tenían la obligación de servir.

            La nobleza francesa votó el 4 de agosto de 1789 a favor de una ley que autorizaba la compra de los derechos feudales a razón de treinta veces los ingresos anuales que recibían por esos derechos señoriales (“Teoría Pura de la República”, Antonio García-Trevijano). Es decir, intercambiaron las fuentes de su libertad e independencia por una gigantesca masa monetaria que no pudieron gastar antes de ser guillotinados.   

            Algo parecido ocurrió en la Revolución Americana, donde “las leyes más democráticas fueron votadas por los hombres a cuyos intereses más lesionaban, apresurando con ello el triunfo del nuevo orden. El Estado de Maryland, que había sido fundado por grandes señores, fue el primero en proclamar el sufragio universal e introdujo las formas más democráticas en el conjunto de su gobierno”. (“La democracia en América”, Alexis de Tocqueville).

            Resulta obvio que el pueblo español está tan harto de la clase política que cualquier resultado electoral que no garantice la revuelta, la tabla rasa, será considerado alta traición.

            Está bien.

            Pero antes de acudir a las urnas debiéramos recordar que no sería la primera vez que los ciudadanos y todo tipo de clases sociales votan en contra de sus intereses.

            Esperemos que su intención de voto hoy no les obligue a buscar un dictador mañana.

            Ojalá coadyuven al advenimiento de un sistema basado en la libertad política y en los impuestos bajos. Un paraíso fiscal, vaya.


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jueves, 30 de octubre de 2014

"PÚNICA GRANATUM"



            Este artículo viene motivado por la noticia de que la Guardia Civil ha utilizado un latinajo como nombre en clave de la operación en la que ha resultado detenido Francisco Granados, número dos de Esperanza Aguirre, sí, pero también el número dos de Tomás Gómez, José María Fraile.

            ¿Cuántos agentes o funcionarios de los que intervinieron, directa o indirectamente, en la "performance" saben latín?, ¿y cuántos la lengua teutona?, pues parece que “Gürtel” es el apellido en alemán de Francisco Correa, el capo de la famosísima trama.

            Me atrevo a pronosticar que ninguno.

            Por eso creo que la policía no puso el nombre a “Gürtel” antes, ni a la operación “Púnica” ahora.

            ¿Quién ha sido el autor, entonces?

            El ex presidente José María Aznar dijo en 2005 en la comisión de investigación del Congreso creada a raíz del atentado del 11-M algo muy parecido a esto: “los que idearon el 11-M no están ni en desiertos remotos ni en montañas lejanas”.

            Es obvio que los que se han inventado los nombres para denominar esas dos actuaciones contra la corrupción política, aunque no deben ser policías, tampoco deben andar muy lejos.

            Pero el señor Aznar también tiene dicho que “sean quienes sean los autores del 11-M, consiguieron su objetivo: cambiar el curso político de España”.   

            ¿Es la operación “Púnica” un intento de cambiar el curso político de España, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid?

            De España, veremos.

            De la Comunidad de Madrid, fuese su objetivo o no, lo ha cambiado objetivamente, pues ni Aguirre se podrá presentar ya como candidata a alcaldesa, ni Tomás Gómez como elegible a la Presidencia de la Comunidad si el PSOE quiere tener opciones reales de ocupar el cargo.
            Habiendo quedado deslegitimados sus lugartenientes, ambos están muertos en términos políticos.

            Pero ¿por qué ese presunto interés por la caza a esa mujer y a ese hombre?

            Barrunto que no hay otro que la negativa de los dos políticos enfrentados durante años a cara de perro, a entrar en una Gran Coalición en Madrid, preludio de una Gran Coalición en el Gobierno de la Nación.  

             El sistema de la Transición, del consenso, sabe desde hace mucho tiempo que la Gran Coalición es su último refugio ante el resquebrajamiento de su muro de Poder.

            De hecho el consenso es eso, una Gran Coalición.

            Aquel que la obstaculice será laminado.

            Quien que la apoye entrará en el reparto.

 
           
            Nota epilogal:
            Dicen que PP y PSOE no han alcanzado un pacto contra la corrupción.
            Yo creo todo lo contrario.
            El pacto contra la corrupción es forjar una Gran Coalición PP-PSOE. 
            El primer paso necesario, aunque no suficiente, habría sido dar luz verde a la “operación Púnica”. 
            ¿Qué nos quedará por ver?, ¿tendremos que, además de ver, sufrir?
            

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domingo, 19 de octubre de 2014

De "auctoritas" y tácticas.


        Para Gori y Ángel. Ellos saben por qué.

            Cuando escribo este artículo el movimiento “Podemos” celebra un congreso-asamblea para organizarse como partido político al uso.

            Grave error formal que quizás lamenten en poco tiempo, pues la gloria presente del lema “Podemos” no radica en su Poder (nulo) sino en que se han apoderado de la legitimidad (“auctoritas”). Y la legitimidad hoy exige mantenerse fuera de la lucha electoral-partidista.  

            Pero vayamos con la idea de “auctoritas”. Ésta supone un conjunto de virtudes que el pueblo cree que encarnan generalmente en una persona, una clase social o una institución, y que precisamente por ello le siguen de forma libre y espontánea.  
            “Auctoritas” sería lo contrario de Poder, pues frente a éste sólo cabe la obediencia pasiva.
           
            Todo Poder necesita legitimidad para vivir tranquilo, para garantizar su supervivencia, pues aunque la fuerza asegura la sumisión, no la asegura completamente.
            Sin embargo, si se gobierna con el consentimiento de los gobernados la fuerza deviene inútil.

            La legitimidad de los gobernantes en el Estado Caníbal se la otorga ser representantes de la dizque soberanía nacional, esto es, el Presidente Rajoy es un gobernante legítimo porque le ha votado el pueblo.   

            La novedad de la situación política española es que existen dos legitimidades:

            a) La formal, que se concentra en las autoridades del Estado que han salido de las urnas.

           b) La material, que reside en el movimiento “Podemos” en tanto una parte del pueblo considere que representa las virtudes que las autoridades del Estado perdieron hace tiempo. 

            La doble legitimidad en un mismo espacio político sólo existe cuando el Poder público resulta tan ineficaz, tan corrupto que carece de cualidades a ojos de la ciudadanía.
            Esto es lo que ocurre en España en las postrimerías del año 14 del s. XXI, pues el PSOE y el PP son meros instrumentos del Poder ayunos de cualquier virtud.

            En teoría, las próximas elecciones generales debieran hacer coincidir al Poder con la “auctoritas”, retornando la paz al orden político.  

            Y a eso juega el referido movimiento al transformarse en partido político: intenta convertir  su “auctoritas” en Gobierno del Estado después de pasar por las urnas.

            Pero si no logra todo el Poder a las primeras de cambio “Podemos” no podrá, pues el tiempo y la frustración marchitan todo, también las supuestas virtudes del movimiento-partido.

            Conscientes de su eventual impotencia, pero también de que la “auctoritas” es ya una forma de Poder, afirman que “el cielo no se toma por consenso, se toma por asalto”. Parece que no se conformarían con la derrota e intentarán hacer valer su fuerza.

            Pero si intentan ese asalto ello será su fin, pues la legitimidad de las urnas otorgará todo el Poder del Estado al nuevo Gobierno, convirtiendo en polvo la legitimidad bis de “Podemos”.  
             
            ¡Qué lejos aquella primavera de 1958 en la que el pueblo francés convirtió la “auctoritas” de De Gaulle en Poder sin necesidad de que éste tuviese que convencer al Parlamento!

               El General no necesitó asaltar nada porque él representaba la autoridad superior.
          Ni siquiera tuvo que descender para asumir el Poder del Estado. Al contrario, no abandonó la jerarquía que le otorgaba la "auctoritas" ni cuando ejerció el Gobierno.

             Hoy, el triunfo de la supuesta nueva “auctoritas” depende de la táctica.
       ¿Pero de qué "auctoritas" hablamos cuando su éxito requiere de alianzas electorales, de asaltos, de maniobras orquestadas en la oscuridad, en suma?, ¿no será que la supuesta nueva legitimidad no lo es tanto?.
         Y es que cuando la táctica tiene que venir en apoyo de la "auctoritas", ésta no pasa de ser demagogia para aventureros. 


           
            Coda táctica:
            Parece ser que en el congreso-asamblea del movimiento su cabeza visible, Pablo Iglesias, se enfrenta a una fuerte oposición interna que pretende diluir el culto al líder. Craso error.
            La legitimidad representa virtudes, pero el “asambleísmo” no es una de ellas.
        Lo esencial de la “auctoritas” reside en las virtudes (“Podemos”, desde mi punto de vista, carece completamente de ellas), pero sobre todo en que éstas se hacen carne en el líder al que el pueblo sigue.  
            El líder que representa a la “auctoritas” es la “auctoritas”.
            El líder es legítimo por sí mismo.  
            Cuando el líder no necesita convencer porque todo lo que diga es verdadero, eliminarle es destruir la “auctoritas”. 
            Por ello, no elegir a Pablo Iglesias es acabar con "Podemos".


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