miércoles, 4 de diciembre de 2013

Mas le ruega a Rajoy que le encarcele


          El martes 3 de Diciembre del presente el portavoz de la Generalitat de Cataluña, Francesc Homs, manifestó respecto a la consulta soberanista que si los partidos que la impulsan no logran fijar la fecha y la pregunta entre el 27 y el 31 de este mes, el proceso saltará por los aires.
         Textualmente añadió: «La alternativa al acuerdo es el no acuerdo, que comportaría que si no hay pregunta tampoco habrá consulta, ni proceso; entonces todos habremos hecho un ridículo monumental».

            El rídiculo. Ese es el busilis.

        Desde que el Parlamento autonómico catalán aprobó el 27 de septiembre de 2012 una propuesta en la que se requería al nuevo Gobierno autonómico que saliese de las elecciones regionales de 25 de noviembre de ése año, a convocar un referéndum secesionista fundamentado en la "necesidad de que el pueblo de Cataluña pueda determinar libre y democráticamente su futuro colectivo" para que la Comunidad pudiese "inicar su transición nacional basada en el derecho a decidir", el Gobierno de la Generalitat resultante de aquéllas elecciones no puede dar marcha atrás en el desafío sin caer en el más bochornoso de los ridículos. 

            ¿Cómo evitarles ser el hazmerreír?

            El Gobierno español anda empeñado en ello y para lograrlo no duda en prestarles dinero a fondo perdido (bonita manera de prestar), en negociar un nuevo sistema de financiación, en “catalanizar” España…, pero ninguna de esas medidas cumple con lo esencial, entre otras cosas porque en el país pequeñito de allí arriba todo esas concesiones ya las daban por hechas antes de empezar, y el dinero no salva el honor ni devuelve la dignidad.

            Para librar al President de que haga el ridículo afirmando que “donde dije digo, digo Diego”, la oligarquía nacionalista catalana necesita exhibir un agravio. Debe sufrir una supuesta afrenta del Estado español lo bastante efectista como para ser incorporada a su imaginario colectivo de pueblo víctima de los españoles, aunque, por supuesto, sea absolutamente inocua.

            Por eso Mas sueña que Rajoy le encarcela.

            Las conversaciones en la intimidad que ambos mantienen desde hace meses supongo que versan sobre semejante decisión.

            - “Presidente, hágame el favor de meterme en la cárcel, como a Otegi”.
            - “No me convence. A Otegi la cárcel le ha convertido en un héroe para el independentismo”.
           - “Tú verás Presidente, pero la cuestión es sencilla: o permites que me convierta en un héroe popular, a cambio de que el proceso se paralice; o tengo que convocar el referéndum para salvar mi honor y el de los míos”.
         - “¿Y tener que aguantar las manifestaciones de Amnistía Internacional y compañía solicitando tu libertad allá donde vaya?. Casi prefiero que convoques”.
            Y en esas estamos.

           Uno que necesita entrar en la cárcel para ser libre y olvidarse de ERC “et alii”, y otro que no quiere darle el gusto aunque sepa que es lo único que puede evitar el referéndum, pues considera, con razón, que en estas cuestiones de política sentimental el felón que pierde, al final gana.

            En cualquier caso Dº Mariano tendría que darle el gusto e ingresarle en prisión. Un agravio apócrifo más o menos ya da igual.

          Pero sobre todo porque con el personaje en cuestión no hay riesgo alguno de que se convierta en leyenda, ni siquiera en forajido de leyenda. Parafraseando a un compañero de profesión de Dº Artur, el inefable Chiquito de la Calzada, es “diplomáticamente” imposible que el Honorable adquiera tal rango.    

          Artur Mas es el Comandante del avión que en la película de Kubrick, “¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú", transporta una bomba nuclear con fines disuasorios.
           En el film, cuando el piloto recibe la orden de volver a su base porque el conflicto ha terminado, el Comandante se resiste a aceptar lo que considera una retirada sin honor y le dice a su tripulación que esa contraorden es una maniobra del enemigo que ha interferido las comunicaciones. De él no se ríe nadie. Para demostrarlo, el misil es lanzado con el Comandante a su lomo como forma de garantizar el éxito de la destrucción masiva.
           Ese es Mas. El President que tiene una bomba y que está dispuesto a lanzarla cabalgando sobre la misma con tal de convencer al mundo que los ridículos son los otros. 

            Dº Mariano, en sus manos está evitarlo. Prepare el atrezzo y conduzca al President a la cárcel.   

            Cuando salga en loor de pequeñas multitudes, al manicomio irá solo, aunque el santoral.cat dispondrá de una nueva estampita.

           Un precio bastante modesto a cambio de que nos dejen en paz un rato, Mas.


twitter: @elunicparaiso

9 comentarios:

  1. Querido Jorge, como siempre tu forma de ver la realidad política, económica y social es loable. Me quedo con la idea de la necesidad de ser privado de libertad para ser libre. Genial. Un fuerte abrazo

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    1. Gracias Dº Rafael. La realidad política, económica y social cada vez lo es menos. He ahí una de las grandes inseguridades. Continuaremos investigando.
      Un fuerte abrazo.
      P.D.: Seguimos de cerca su carrera.

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  2. Brillante entrada y audaz vuelta. Gracias por ejercitarnos en la contraintuitividad. Un fuerte abrazo.

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    1. Señor Matud, la contraintuitividad es una respuesta al escamoteo de la realidad. No hay otra alternativa.
      Hoy la única ciencia política digna de tal nombre son las ciencias ocultas.
      Un abrazo de su fiel seguidor.

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  3. Efectivamente, hay una regla lógica que dice "del absurdo se puede deducir cualquier cosa". Pues eso. Con esta política española, es perfectamente lógico (además de verdad) lo que planteas. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias por su comentario y por dar verosimilitud al planteamiento. Me apunto esa regla lógica. Espero que no sea su última aparición en el blog. Un fuerte abrazo.

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  4. Pues por un poco "Mas" aprovechamos y metemos a todos los corruptos en la cárcel y les hacemos devolver el dinero robado a los españoles en cataluña.
    Y hacemos un ave Barcelona Sants - Ibiza Matas con el dinero de las pensiones (catalanas).
    Y les obligamos a hacer un caganet de Albert Plá, para ponerles la bota de nuestro nacionalismo encima.
    Y les enviamos a la Legión. Con su cabra.
    Y después hacemos una gira por el país de la piruleta (España), dando saltitos con el sombrerero loco y Heidi.
    Madre mía. Con la cantidad de problemas que hay y los catalufos dedicándose a chorradas. Porque, no me fastidies, la idependencia de catalufia es la mayor estupidez desde que ZP dijo aquello de "la tierra es del aire". Y es que, cuando uno no tiene problemas de ningún tipo, se los busca. Y Mas, claramente, no tiene problemas que resolver al parecer.

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  5. Me tiene usted intrigado: ¿quién es el sombrerero loco?

    El problema de Mas y de todo el nacionalismo catalán o antiespañolista es sencillo de explicar.
    Se reduce a estas dos breves estrofas cuyo conocimiento le debo a un magnífico libro de Jerónimo Molina, "Nada en las manos", Ed. Los papeles del sitio.

    Enemigo:
    mi destino,
    lo quieras tú o no.

    Enemigo:
    mi destino,
    aunque no lo quiera yo.

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