lunes, 16 de enero de 2017

El primer error de Patxi candidato


"Salvar a un enemigo cuando no se está seguro del aliado ha sido siempre muestra de una honorable sabiduría maquiaveliana".



Uno de los problemas, quizás insalvables, de los sistemas políticos con competencia electoral reside en que los ciudadanos basan sus decisiones de voto en intuiciones, por ejemplo, "apoyo a la izquierda porque ésta siempre habla del pueblo".

Sin embargo, el saber político es esencialmente "contraintuitivo".

La frase que encabeza este artículo nos lo demuestra.

El pocas veces igualado Raymond Aron, amigo de Alemania por encima de las vicisitudes políticas, escribió la anterior sentencia en un volumen de 1951 titulado "Les guerres en chaîne".  (Ver página 397 de sus "Memorias", RBA).

La máxima de experiencia, casi perdida en un libro de más de mil páginas, venía al caso por concurrir dos situaciones posbélicas contradictoriamente diabólicas: la voluntad de los aliados de destruir Alemania una vez derrotada, y las consecuencias para Europa de la alianza con la URSS luego de finalizada la guerra.    

Aron pudo llegar a ver la ratificación de su máxima, pues Europa tuvo que salvar a su eterno enemigo (Alemania) para, entre otras cosas, sobrevivir a su reciente aliado (la URSS).

¿Alguien duda hoy que Europa acertó en los años 40 del siglo pasado salvando a la Alemania postrada y no aceptando el "abrazo del oso" de Moscú?

¿La Historia no ha demostrado que socorriendo a su vecino alemán, Europa se ayudó a sí misma?

Aunque ya hice mención en otro artículo a la enseñanza del escritor político galo, vuelvo a rescatarla hoy por la declaración de Patxi López, previsible candidato del PSOE a la Secretaría General del partido, respecto a que fue un error abstenerse para hacer Presidente del Gobierno a Mariano Rajoy.

Está demostrado que Pedro Sánchez quiso ser Presidente del Gobierno por el método de obtener los apoyos expresos de Podemos y sus franquicias territoriales, IU y PNV, más los tácitos de la falange racista catalana, con el objetivo no declarado de liquidar a su declarado enemigo, el Partido Popular.

Por contra, los críticos que acabaron con Sánchez optaron por salvar al Partido Popular antes que ser compañero de viaje de Sánchez y sus nuevos aliados. Fue lo que en otro artículo denominé "ataque parto".


¿La gestora del PSOE presidida por Javier Fernández se equivocó amparando por la fuerza de las circunstancias a su rival, el PP, y repudiando como socios a Podemos y los nacionalistas, aunque ello le supuso no saborear las dudosas mieles del efímero triunfo?

Patxi López cree que sí.

Volvamos a Aron y sus Memorias para saber lo que significa la opción de López.

Allí aparece un resumen de una entrevista que el fatuo y anticomunista Bernard-Henry Lévy le hizo en 1975 (págs. 929 y 930).

En la misma, el por entonces "nuevo filósofo" le preguntaba a cuento de la eterna disputa Sartre-Aron que ganó el primero a juicio de la "intelligentsia" parisina de los años setenta, lo siguiente:

"¿Qué es mejor: ser Sartre o Aron? ¿Un Sartre victorioso, pero equivocado, o un Aron vencido, pero poseedor de la verdad?".

Sánchez, y parece que López, hubiesen preferido obtener la Presidencia del Gobierno destruyendo a su enemigo, aun a costa de equivocarse; antes que acertar rescatando al PP, a pesar de renunciar a la victoria.

Eso significa que López elegiría convertirse en un Sartre vencedor de corto plazo, pero errado, antes que un Aron batido pero atinado. 

Al hacerlo, el señor Patxi olvida que hoy Aron reina en el Olimpo y Sartre se esconde entre tinieblas. Que Europa (no la rescatada Alemania) venció y que la URSS fue un mal sueño.  

Y sobre todo, lo que ignoran López, Sánchez y sus partidarios es que la sabiduría política es "contraintuitiva", o lo que es igual, el momento histórico y político les obliga a perder salvando a su enemigo para acertar.



twitter: @elunicparaiso

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