viernes, 19 de febrero de 2016

El Presidente seguirá siendo la Audiencia Nacional

         
        Las "performances" judiciales de los últimos días contra el PP de Madrid que han provocado la dimisión de Esperanza Aguirre han sido ejecutadas tan "ad hoc" que ha sido inevitable que los periodistas más independientes hayan llamado la atención sobre su intencionalidad política.

         Sólo encuentro la palabra "performance" para caracterizar que unas horas antes de que declarase la tal Aguirre en una comisión parlamentaria sobre corrupción, un teatrillo de "los hombres de Harrelson" compareciese, con abuso de iluminación, en la sede del exangüe Partido Popular para llevarse ¡un ordenador!

         Ante la ausencia de autos de detención o de busca y captura supongo que el mensaje que los artistas que participaron en la función querían transmitir a Aguirre era el macabro "no nos hemos olvidado de ti".   

        El lector asiduo del blog recordará que en octubre de 2014 ya escribimos un artículo al respecto de las causalidades políticas de determinadas instrucciones penales, dicho sea con el debido respeto y en términos de estricta defensa, ya que puestos a judicializar hagámoslo hasta con el lenguaje.
      En aquél post aventuramos que "Punica Granatum" era la forma más segura de acabar con Esperanza Aguirre, sí; pero también con el estorbo de Tomás Gómez. 

http://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2014/10/punica-granatum.html

         El socialista Gómez no resistió ni veinticuatro horas. Aguirre se dio cuenta la semana pasada que era inútil seguir haciéndolo.  

         La señora Esperanza no debería sentirse un bicho raro, pues cada vez que la líder del PSOE Susana Díaz viene a Madrid para salirse un poquito del tiesto, horas antes se celebra otra "performance" de los ropones a cuenta de los famosos "l-ERE-les".
         Les invito a que sigan a la "femme" porque se toparán en el momento más inoportuno para las aspiraciones políticas de la interfecta con la compañía que viste de negro.   

         El caso Rato por exceso (teatro pánico) y el de Pujol por defecto (haiku) son episodios de la misma comedia del arte de hacer política a golpe de "performances" judiciales.  

         Y así llegamos hasta la Presidencia de Gobierno, la pieza de caza mayor que auguro no dejarán escapar por mucho que intente zafarse.
         "No me dejaré presionar por poderes económicos o mediáticos" dijo Rajoy, pero no tendrá más remedio que ceder ante los togados. O quizás no.

        España vive una revolución política no declarada, pero casi idéntica a la ocurrida en Italia en los años 90, el famoso "Mani Pulite".
         Y digo casi porque la revuelta transalpina tuvo su líder, el juez milanés Antonio di Pietro, mientras que en España quien estaba predestinado a ser el caudillo, Baltasar Garzón Real, que sin duda habría adoptado el nombre de guerra de "Querido Emilio", quedó fuera de combate en las primeras escaramuzas.

         No obstante, que no tenga cabeza visible y ande pobre de objetivos no significa que carezca de infantería.
         De hecho lo único que tiene son compañías de zapadores.

         El espectáculo es de un aburrimiento atroz en tanto mil veces visto, pues el futuro está escrito en el fracaso pasado y presente de Dº Toni Di Pietro, víctima, y van..., de la todopoderosa ley de hierro de la oligarquía.

         La incógnita por despejar de la revolución es si la contrarreforma podrá salir adelante.

         ¿De qué hablo?

         De despenalizar los delitos vinculados a la financiación ilegal de los partidos políticos con efectos retroactivos. La "ley del perdón" a la que me referí en otro artículo pronosticando que sería introducida de matute con motivo de la nueva Constitución. http://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2015/10/habiamos-dejado-el-articulo.html

         ¿Creen que estoy loco?

         Me limitaré a recordar un pasado no tan lejano, el Decreto-Ley que el Gobierno Amato aprobó en Italia en 1993 como solución política a los escándalos de corrupción que "Mani Pulite" sacó a la luz y que bloquearon al país.
       El Presidente de la República, Scalfaro, se negó a firmar el decreto gubernamental y nunca entró en vigor aquélla despenalización.  
        
         Con la experiencia de más de dos décadas, y luego del tremendo lastre que el "horizonte penal" de Berlusconi supuso para sus Gobiernos, ¿se equivocó Scalfaro?

       El Decreto Amato, obra de su Ministro de Justicia, a la sazón hombre de Estado y prestigioso jurista independiente, Giovanni Conso, no pretendía dejar sin castigo a los políticos corruptos, sino la certeza de una sanción administrativa y económica inmediata sin procesos interminables.

         Justo lo contrario del Gobierno de los jueces del que gozamos, donde los procesos se eternizan décadas sin garantía de condena penal.

         En Italia y en los primeros años 90 el Gobierno residía en Roma, pero el poder estaba en los jueces de Milán.

        Hoy el Gobierno "de iure" de España tiene su sede en La Moncloa, pero el Gobierno "de facto" seguirá estando en la Audiencia Nacional.      

    Quién logrará imponerse es el único aliciente de esta revolución bufa, de esta farsa, pues siguiendo el argumento de autoridad de Marx, sólo de farsa puede calificarse a una historia repetida.


twitter: @elunicparaiso